Chile desde el exterior
Valparaíso | 23/07/2009 | Por Jorge Pizarro, senador por la Región de Coquimbo
Chile desde el exterior
En el contexto de una campaña electoral, como la que se desarrolla en nuestro país por estos días, resulta inevitable que se desaten pasiones, se exageren ciertas conductas de los agentes políticos, se manipulen hechos y declaraciones y -en fin- se caiga en la deformación de la realidad. La lucha encarnizada por los votos conduce inevitablemente a que el análisis político pierda seriedad y consistencia.
En virtud de lo señalado precedentemente es que resulta muy ilustrativo analizar cual es la visión que se tiene de Chile en el exterior; cual es la perspectiva que tienen de nuestra realidad política, económica y social los dirigentes políticos y la prensa internacional. Ellos observan nuestro devenir desde un prisma objetivo, frío y despasionado, con la objetividad que le da la lejanía y el no ser sujetos activos del acontecer de Chile.
Si hacemos un balance somero de los comentarios y opiniones vertidos por agentes políticos y mediáticos extranjeros sobre Chile, constatamos que -invariablemente- se proyecta una valoración extremadamente positiva de nuestra institucionalidad, de la conducción económica y social del país en un contexto de crisis financiera global y del tipo de liderazgo que ejerce nuestra Jefa de Estado.
Para no extendernos demasiado, detengámonos en un ejemplo concreto: tanto el Presidente de los Estados Unidos de América, así como los Ministros de Hacienda del continente, autoridades monetarias internacionales y editoriales de la prensa económica especializada del mundo desarrollado destacan, con algunos matices pero de manera unánime, la conducción seria, eficaz y carente de demagogia de nuestra economía en el marco de la mayor crisis financiera que ha enfrentado el mundo en los últimos setenta años. Aun más, se resalta la prioridad, efectividad y consistencia de las políticas sociales aplicadas por la Presidenta Bachelet, especialmente en el ámbito de la protección social a los sectores más vulnerables.
Al resaltar estos comentarios no estamos cayendo en la autocomplacencia sino que nos remitimos a constatar una tendencia muy clara y precisa: cuando estadistas, altas autoridades políticas y técnicas y la prensa respetable del mundo alude a Chile, lo hacen con una desapasionada connotación positiva. Aun más, apuntan a que las políticas aplicadas por el gobierno de Chile constituyen un paradigma para otras naciones, incluso del mundo desarrollado.
En síntesis, todos los políticos chilenos debiéramos tomar nota respecto de cómo nos miran desde el exterior, para mirarnos nosotros mismos con más objetividad y espíritu constructivo.
|
|